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Ingurumena -
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2012/01/31 |
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Cuando apenas queda un mes para que se cumpla un año de la catástrofe nuclear más importante de la última década, la central nuclear de Fukushima sigue estando activa. Prueba de ello es que este fin de semana se han producido al menos 14 fugas de agua en distintos puntos de la central, según denuncia el grupo ecologista Eguzki.
Eguzki denuncia que estos escapes se han producido debido a una ruptura en las cañerías del sistema de refrigeración. "No es la primera vez que el sistema de refrigeración de la central es el que provoca un estado de amenaza. Por lo tanto, no entendemos cómo Tepco, la compañía eléctrica de Tokio que es la encargada de controlar los posibles escapes radioactivos de la central, no ha prestado la suficiente atención a este sistema, tal y como ellos mismos han admitido".
El colectivo ecologista recuerda que la obsoleta dentral de Santa María de Garoña tiene un sistema de refrigeración con numerosas deficiencias y que en su funcionamiento diario provoca la contaminación térmica del río Ebro. "¿Qué pasaría si al igual que ha ocurrido en Fukushima se rompiera una cañería de este sistema?", se pregunta Eguzki, para remarcar a continuación que "elementos básicos como los materiales de los tubos, vasijas del reactor, válvulas, bombas de control no son revisados. No por lo menos en las famosas pruebas de estrés llevadas a cabo por el Consejo de Seguridad Nuclear".
Por ello, Eguzki exige el cese de la energía nuclear por ser ésta insegura y peligrosa tanto para las generaciones actuales como las futuras. |