La reciente sentencia del Tribunal de Pau, rechazando el recurso de la Fiscalía contra la absolución de la Euskal Herriko Laborantza Ganbara, es una excelente noticia, que refuerza en todo caso su trayectoria, nacida de la iniciativa de las y los propios baserritarras de Iparralde, con el apoyo de movimientos sociales y políticos de toda Euskal Herria. Han sido cinco años incómodos por los intentos del Estado francés de cortocircuitar la dinámica generada a favor de una agricultura sostenible y campesina en Ipar Euskal Herria, que es referencia para el conjunto del país.






