La familia baserritarra Guruchet está recibiendo un gran apoyo popular para intentar evitar su desahucio. Lleva viviendo más de cien años y tres generaciones en el caserío Saroizigarronea del barrio de Arkoll de Hondarribia y está amenazada por un proceso judicial que puede acabar en desahucio. Una plataforma ciudadana ha juntado 5.100 firmas de apoyo y el pasado 9 de julio un centenar de vecinos y vecinas del barrio de Arkoll (foto) se concentraron ante la ermita de Santiagotxo para mostrar su solidaridad con la familia Guruchet, que se sustenta en la venta de los productos que genera en su propio caserío. En un comunicado reclaman «una solución para que sigan viviendo en el caserío Saroizigarronea». A su entender, «es una injusticia. Según la ley, tenían derecho a comprar pero el propietario no quiso vender». Además, lamentaron que otros caseríos que también pertenecen al mismo dueño, como Maikiñenea, Beko Borda o Miserebe, están en situación de abandono.






