El estudio, que publica la revista “Food Chemistry”, ha sido recogido por el Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) y muchos medios se hacen eco estos días. Se ha analizado doce alimentos con carne de vaca, cerdo o ave (tarritos) y nueve muestras de leche en polvo. En una de las muestras se encontró un residuo de antibiótico y en otras (no se precisa el número en las fuentes), residuos de compuestos que se utilizan contra parásitos en animales. Antibióticos como la tilmicosina o antiparasitarios como el levamisol son medicamentos que se suministran al ganado para evitar enfermedades, pero sus restos pueden aparecer después en los alimentos.
Asimismo, se han encontrado trazas de sulfonamidas, macrólidos y otros antibióticos, así como antihelmínticos (contra los gusanos) y fungicidas. En total, cinco medicamentos veterinarios en la leche en polvo y diez en los productos elaborados con carne, especialmente si eran de pollo u otras aves.



Las dferencias entre los precios de origen y de destino de los alimentos en el mes de abril se han disparado, sobre todo en los productos agrícolas. En concreto, de media ha sido 5,25 veces más alto el precio final que han pagado quienes consumen que el que se ha pagado a quienes producen, llegando a 5,90 en los productos agrícolas y 2,91 en los ganaderos. Las mayores diferencias se han dado en cebolla (1.343%), pepino (992), patata (900%), repollo (769%), alcachofa (732%) y lechuga (718%).


